domingo, diciembre 31, 2006

Un año que se me va


Un suspiro, eso ha sido. No me he enterado apenas de que ya se nos va este 2006. Faltan unas horas para que empiece el nuevo año. Camisa nueva, zapatos y la chaqueta... y eso que dijimos que no nos lo íbamos a tomar muy en serio esta vez...

Ahora empieza la parte que más me gusta de la navidad (y eso que no me gusta nada). Es una excusa para encontrarnos con aquellos que tenemos cerca y lejos. El móvil no deja de sonar y he tenido que tirar de imaginación para escribir un mensaje original. Una vez al año no hace daño.

Por unos segundos no podremos enfadarnos y nos olvidaremos de nuestras miserias. Siempre suelo decir que la lástima es que esto no ocurra el 17 de agosto, por decir un día, pero no le pondremos mala cara, al fin y al cabo una vez al año no hace daño.

Es en este momento también cuando apago las luces de la habitación y miro por la ventana a las luces navideñas de la calle. Este año toca una paloma con ojo rojo que parece haber bajado de algún infierno. Hago balance. Me sale positivo.

Entra mi madre y da un último retoque a la camisa. Los dará muchas más veces a lo largo de la noche. Ya empieza a oler la cena y algunos amigos tocan el timbre de casa. De fondo escucho aquel CD de villancicos de Frank Sinatra y Bing Crosby que me regalaron.

Este año he prometido no ponerme triste y no lo voy a hacer. No, porque tampoco le veo mucho sentido. No estoy con todas las personas con las que me gustaría estar pero ya les haré llegar todo mi cariño. Lo he prometido, pero casi casi es imposible no dejar escapar una lágrima al pensar que el tiempo pasó demasiado deprisa... Este año fue eso, un suspiro.


FELIZ 2007

miércoles, octubre 25, 2006

Cuadernos contra la pobreza

Cada día mueren miles de personas de hambre en la más pura de las miserias y el abandono.

Este pasado fin de semana ha habido multitud de manifestaciones en cada una de las ciudades españolas para pedir a los gobiernos del mundo una solución efectiva y definitiva para hacer frente a la miseria en que se encuentra una gran parte de la población mundial. Y yo no estuve allí.

Entre las medidas que se reivindican destacan alcanzar el 0,7% con la máxima urgencia, abolir el 100% de la deuda externa bilateral de los Países Menos Avanzados y eliminar los privilegios de los países ricos en las normas del comercio internacional.

Sevilla más de 1.000 personas. Santander más de 300 personas. Alicante 2.000 personas. También Vigo, A Coruña, Tenerife, Salamanca, Málaga, Vitoria, Badajoz...
En Madrid más de 100.000 personas llenaron las calles con pancartas y con sus voces contra la pobreza. La escritora Rosa Regás y la actriz Iciar Bollaín leyeron el manifiesto reivindicativo. "A nuestro gobierno, a nuestro parlamento, a todos los partidos políticos les exigimos que escuchen a su ciudadanía. No queremos más promesas ni declaraciones, queremos que cumplan lo prometido", expresó Rosa Regás. "La pobreza es cosa de todos, nadie es dueño de la riqueza del mundo, hoy más que nunca, exigimos Pobreza Cero", concluyó Iciar Bollaín. Y yo no estuve allí.

Y no estuve porque cuesta mucho ponerse en la piel de los demás. Porque nunca me he visto en la situación del hambriento, del marginado o del exiliado. Porque cada uno vamos a nuestra bola. Porque apenas entiendo de qué va eso del 0,7%. Porque uno más no va a cambiar nada...

Me he equivocado y quiero reconocerlo. Ese sábado por la tarde bajé a la Puerta del Sol en metro a comprar algo de música para escuchar en estos días que uno se queda en casa por la lluvia. En el vagón aquel que reparte poemas a cambio de unas monedas los está regalando a quien vuelve de la manifestación. Jóvenes y viejos vuelven a casa con chubasqueros calados y pancartas decoloradas por el agua.

Me he equivocado porque esa tarde sí había algo mejor que hacer. Admiro a aquellos que salieron pese al mal tiempo a intentar ponerse en la piel de los más desgraciados. Siento mucho no haber estado allí.

Este no es un cuaderno en viaje normal. Según para quien será un gran artículo o una auténtica basura. Normalmente me gusta cerrar el círculo y acabar como empiezo pero en este caso espero y deseo que el final nunca vuelva a encontrarse con el principio.


DEDICADO A LOS QUE SE LEVANTARON EN TODO EL MUNDO CONTRA LA POBREZA

domingo, octubre 15, 2006

Desde el domingo con amor

¡Qué tristes que son los domingos!
Días miserables, de propina, insulsos y terriblemente apagados. ¿Dónde se mete la gente los domingos?

De pequeño odiaba los domingos... Era algo que no podía evitar. El día iba pasando sin gente en la calle y llegaba la noche sabiendo que al próximo día había que ir al cole. Puede parecer una tontería pero los domingos dejaban el cuerpo enrarecido y aún hoy lo siguen dejando.

Hoy es domingo. Uno de esos días que se levantan grises en un Madrid sin playa, en el centro de todo y sin embargo alejado de tantas cosas. En la calle ni un alma. Para qué si puedes estar durmiendo o disfrutando de los goles de la jornada.

Me pongo a leer notas de prensa que me han llegado durante la semana. Estos días se celebra en la Feria de Madrid (IFEMA) el primer salón dedicado al soltero y a su forma de vida (acabo de descubrir que es una forma de vida diferente). En cuestión el evento se llama SALÓN SINGLES y es una interesante propuesta para pasar el fin de semana solteros y no solteros.

La segunda edición de este festival dedicado a los solteros demuestra el tirón -o el gran número- que debe haber en nuestro país ya que se trata de un espacio de 12.000 metros cuadrados en los que participan prestigiosas empresas como Sony, Danone, Comodynes, etc.

Haciendo referencia a un artículo publicado esta semana en la Vanguardia y "según un estudio de mercado presentado por los organizadores del evento, estas personas compran una media de 500 euros mensuales con tarjeta, suponen el 65 por ciento del gasto de productos de gran consumo y representan el 60 por ciento del mercado de los artículos dedicados al cuidado personal". Si los datos son así que nadie se preocupe... los empresarios cuidarán del single y dentro de poco serán un colectivo mucho más definido en la sociedad. Tiempo al tiempo.

La cosa iba de solteros esta semana porque unas horas después llegó al correo otra nota de prensa de un conocido portal de relaciones personales por internet que decía que el

65% DE LOS SOLTEROS ESPAÑOLES Y 59% DE LOS FRANCESES

CREEN EN EL AMOR A DISTANCIA MIENTRAS EL 58% DE LOS ALEMANES NO

Todos hemos sido solteros en algún momento y, quién sabe, cualquier día podemos volver a serlo. Lo que yo no tenía tan claro es que se hicieran estadísticas de la forma de vida y creencias del soltero standard por países. Que no se moleste nadie pero creo que funciona más el "Aqui hay negocio" que otra cosa.

La tarde de un domingo que nació atravesado va pasando y tras varias señales parece que está claro cómo pasar el trago. Había que ligar por internet -una de las cosas que dicen que mejor se nos da a los españoles-.

Amazona_23 es una chica de Granollers que tras veinticinco minutos de conversación acaba confesando que tiene 46 años pero que se baja unos pocos porque si no nadie quiere hablar con ella; Zahara asegura tener los ojos más bonitos que he podido ver en mi vida y reconoce estar triste porque su novio no le hace caso y dejó de ver a sus amigos por su culpa; Rubita19 es una máquina que siempre responde lo mismo: Si quieres conocerme llama al 806... ; Calentita_cam simplemente es... lo que es... y Carlitos32 alguien que se equivocó de salón.

Creo que ahora he entendido dónde se mete parte de la gente los domingos aunque aún no se por dónde andarán unos cuantos... Zahara vuelve a hablarme y me dice que se siente sola y su novio sigue sin llamarle. Las luces de la calle se han encendido hace un par de minutos y ha comenzado a llover un poco...

- ¡Qué quieres que te diga Zahara... no sabes lo tristes que son los domingos!

miércoles, septiembre 27, 2006

Uno de superhéroes y otros recuerdos de la infancia

Me gustan los superhéroes. Batman, Spiderman, Flash, Los 4 Fantásticos… Desde pequeño he leído los comics y visto los dibujos animados… Hoy, algo más mayor, disfruto con todo este re-born del mito del superhéroe y de su salto a la gran pantalla que está habiendo en estos años. En aquel momento muchos niños eran ídolos de Zamorano y algunos de Son Goku... ¿nadie escuchó nunca el mito del niño que se tiró por la ventana al creer que una nube voladora le recogería?

Esta semana el ex-presidente Aznar ha declarado en su particular inglés que “Ningún musulmán ha pedido perdón por ocupar España ocho siglos” concluyendo en que admira a los Reyes Católicos (la historia dice que ellos expulsaron a los árabes que durante siglos invadieron la península). A partir de esto no he podido dejar de pensar qué hay que tener en la cabeza para admirar a Fernando e Isabel. Por más que he seguido pensando no he encontrado solución alguna…

Reyes aparte, el otro día encontré uno de esos comics de superhéroes en el desván de casa. Llega a ser increíble la de cosas que uno pude acumular ahí. Casi es una dimensión aparte a la que uno vuelve de cuando en cuando y se reencuentra con todo lo que había apartado del primer plano del día a día. Doscientas cincuenta pesetas había costado y allí estaba, polvoriento y con las esquinas dobladas, en portada Spiderman luchando mano a mano con el Doctor Octopus.

Ojeando más a fondo el cómic encontré en las páginas centrales, una moneda de cinco duros, un folio con un dibujo calcado y un gran número de envoltorios de chicle Boomer. ¿Recuerdan esos típicos de envoltorio rojo o verde brillante que algunos se pasaban el día con ellos en la boca? No se muy bien por qué pero no se volvió a saber de ellos. Y qué me dicen de los Peta Zetas, regalices, Sugus, ladrillos, fresas, piruletas con forma de corazón o lenguas de pica pica… ¡Qué tiempos aquellos en los últimos años del siglo XX!

¡Qué pesados los jodíos niños! debía estar pensando Pepe el quiosquero mientras atendía la cola de chavales que se agolpaban cada viernes por la tarde para pedir kilos y kilos de caramelos, kikos, pipas, patatas y demás. El quiosco era pequeño. Un rectángulo de uno por dos en el que la mayor parte la ocupaba el hombre gordo y con cara picada por viruela que atendía la cola que a cada segundo iba en aumento.

Dame tres de estos, cuatro de los otros, dos rojos y tres azules… ¿cuánto llevo? ¡Vaya! En ese caso quítame dos… ¿Dónde está el monumento al quiosquero que aguantaba a semejante coñazo de niños? Realmente aquel rectángulo de uno por dos tenía en ocasiones más actividad que Wall Street. Y finalmente uno se llevaba su bolsa con no se sabe muy bien qué y esperaba el resto de bolsas de sus amigos.

La primavera iba dejando paso al verano y los días eran ya más largos. Si tenía exámenes no me acuerdo ni me importaba, era viernes y estaba recién calado por dos gilipollas armados con globos de agua (siempre me pusieron de muy mala leche). Por el otro lado de la calle venía Rubén con medio uniforme del colegio de curas y las botas de jugar al fútbol. A mi lado estaba ya Guillermo diciéndome que tales chicas eran unas estúpidas y que nunca jugaría con ellas (como cambia la vida) y Alex se retrasaba (hoy lo sigue haciendo) posiblemente porque le estarían dando de nuevo una paliza a los tazos, canicas, chapas o algo similar.

Sentados en la acera se pasó la tarde, llegó la madre de Alex en su Ford Orión, y Guillermo, Rubén y yo volvimos a casa calle arriba. Bajo el brazo toda la tarde un cómic de Spiderman en el que aparecía luchando mano a mano con el Doctor Octopus. Una inversión de media paga y Rubén y Guillermo diciendo que era un personaje acabado y aburría más que nadie. Tres figuras avanzaban despacio calle arriba con los últimos rayos de sol de mayo y yo simplemente me encogía de hombros y me decía “qué le voy a hacer si a mí lo que me gusta de verdad son los superhéroes”.

jueves, septiembre 21, 2006

Cuadernos desde el subsuelo

Próxima estación y lo triste que es ver las hojas caer.
Me pone de mala leche porque me doy cuenta de todas las cosas que se me han olvidado o simplemente no me ha dado la gana hacer en el verano. En definitiva vuelvo a lo de siempre. Ya he repatriado la manga larga y he cambiado la canción del verano por las mejores de Sinatra… esas que, como Under My Skin o New York New York, encienden el día más gris (en alguna ocasión tengo que hablar largo y tendido de Frankie ojos azules).

Sería bueno poder hacer un flashback como en las películas. Me trasladaría al momento en que decidí escribir este cuaderno en viaje. Estaba en el metro de Madrid por la estación de Cuatro Caminos. A mi lado dos chicas recién salidas de su primer día de instituto, en frente un hombre durmiendo en el asiento y al otro lado una embarazada que hablaba con la que parecía ser su madre. Si uno no lleva MP3 ni periódico ni nada está vendido a las conversaciones de los demás.

Me llaman la atención las personas que son compañeros de viaje por un rato en un vagón. Les miras, te miran, casi hay una entrevista sin palabras. Aquel día cerca de Cuatro Caminos me enteré de que aquellas chicas habían batido records de conquistas veraniegas, que a aquella embarazada le había dejado su marido en su último mes de gestación y que el hombre de enfrente tenía un sueño muy profundo. Y me pregunto: ¿cuántas historias y personajes debe haber por los rincones de los metros del mundo?

Antes de documentarme siempre había escuchado que el metro de Moscú tiene lámparas de cristal en los techos y cuadros en las paredes, que el de Roma no es más grande porque no se puede excavar más o que el de Tokio es famoso porque al cerrar las puertas unos señores te meten a presión en el vagón abarrotado. No saben la de curiosidades que uno puede encontrar en los metros del mundo. Para empezar, unos datos ilustrativos sobre los kilómetros de las distintas redes de metro:

  1. Londres 415 km
  2. New York 368 km
  3. Tokyo 292.3 km
  4. Seul 287 km
  5. Moscú 265.2 km
  6. Madrid 226.5 km
  7. Paris 212.5 km
  8. Ciudad de México 201.7 km

El primer metro del mundo se construyó en Londres (Metropolitan Railway) [http://.tube.tfl.gov.uk/] en 1863 con una longitud de seis kilómetros que recorrían trenes de vapor. Hoy es el mayor metro del mundo con 309 estaciones y 886 millones de usuarios por año.

Años después aparecerían nuevos ferrocarriles metropolitanos como el de Nueva York (1869) [http://www.mta.nyc.ny.us/subway/index.html], Budapest (1896), el de París (1900) [http://www.ratp.fr], el de Madrid (1919) [www.metromadrid.es], el subte de Buenos Aires (1913) [http://www.metrovias.com.ar/spa/home.asp] o el de Moscú (1935).

El Московское метрополитен (metro en ruso) es conocido en Moscú como El Palacio Subterráneo ya que en las estaciones uno puede encontrar desde cuadros en las paredes, alfombras, vitrinas con figuras de porcelana, estanterías de bibliotecas y hasta lámparas de cristal en el techo. Para situarse la voz de un hombre indica qué trenes van dirección al centro y la de una mujer los que se alejan. Al cabo de un año por la red de suburbano de Moscú circulan 3200 millones de personas, lo que hace que sea el más utilizado del mundo.

En nuestro recorrido por metros del mundo podríamos hablar de otros tan exóticos como el de Pyongyang (Corea del Norte), el de Ciudad de México (el más barato del mundo), Tokio, Sydney o San Petersburgo (con músicos en el vagón amenizando el trayecto).

Sin duda creo que si uno quiere conocer realmente una ciudad debería entrar en su metro y tener una de esas entrevistas sin palabras con los “compañeros de viaje por un rato”. Eso fue lo que tuve que pensar en otro vagón ya lejano a la estación de Cuatro Caminos cuando decidí hablar del metro la próxima vez que escribiera en este espacio.

En aquel momento mi entorno era completamente diferente, otros compañeros de viaje habían aparecido y los de antes lejos estarían ya. El metro salió al descubierto y sus viajeros fuimos vomitados del subsuelo de Madrid dando de lleno a la Casa de Campo. El día gris me devolvió a la realidad del septiembre que nos ocupa y, aunque traté de cerrar los ojos, fuera del subsuelo no pude olvidar lo triste que es ver en otoño las hojas caer.

lunes, septiembre 11, 2006

Septiembre en la Gran Manzana

¡Que me despierten cuando acabe septiembre!
No tengo dudas.

Recuerdo que una vez cuando era pequeño y estaba al lado de mi hermano recién nacido me puse a echar cuentas sobre los años que quedaban para mi jubilación. Para un niño de siete años y medio las cuentas no suelen salir muy fluidas así que en medio del "sumo sesenta y me llevo dos" acabé por desquiciarme y darme cuenta de que no había vuelta de hoja: en dos días había que volver al colegio.

¿Han tenido alguna vez un sueño tan agradable que cuando despiertan y bajan a la realidad por orden de su despertador pedirían la hoja de reclamaciones? Yo todavía sigo buscándola así que, cuando acaben de rellenarla, vayan pasándola al fondo izquierdo de la sala.

Volvemos al trabajo al que nos gustaría volver. La temporada de la radio en que trabajo va a comenzar. Ajustamos los últimos cambios al programa, fichamos las últimas voces de los chicos que estarán con nosotros todo este año y abrimos el micrófono de las ilusiones. Lo difícil una vez más suele ser empezar. La primera palabra que decirle al oyente del que te despediste hace un mes deseándole un feliz verano. Opto por un sencillo "qué tal está" que se queda descolgado en el aire sin respuesta. Tal vez en algún lugar alguien haya devuelto el saludo... tal vez sea la magia de la radio.

Los exámenes también ocupan los días este mes de septiembre. No soy de los que los sacan siempre a la primera. Tampoco me inquieta demasiado. El orden de factores no debería alterar el producto. Uno estudia palabras y palabras de cosas que a veces nunca llegará a entender mientras se pierde por los pasillos de una universidad repleta de chicos llenos de ilusiones.

La noticia hoy es que ya pasaron cinco años del 11 de septiembre. Bush declara al New York Times que "Será un día triste para mucha gente" mientras el número dos de Al Qaeda augura "Nuevos Sucesos para EEUU".

En medio de la gran manzana el aire es denso. Hoy el cielo se ha levantado gris aunque ya luce el sol por la cristalera de un gran edificio. En la calle la gente va de un lado a otro, los kioscos de prensa abren anunciando las noticias y hoy en Wall Street seguirán corriendo grandes cantidades de dinero.

Y uno se sienta frente a este ordenador a escribir un cuaderno en un momento del viaje que es de transición. Supongo que serán unos días, tal vez unas horas hasta que vuelva a salir el sol. El recuerdo del ventilador cogiendo polvo, el retorno de la chaqueta del por si acaso o la perspectiva de que vamos enfilando el final de un año que tal vez ha pasado demasiado deprisa.

Casi sin darme cuenta me ha salido un artículo para publicar. Miro el sol por la ventana y ya refleja las aguas del río Hudson. A lo lejos suena una canción de los californianos Green Day. No hay duda...


…Wake me up when september ends



DEDICADO PARA TODOS LOS CAURITAS

martes, agosto 29, 2006

Fasciculario

Septiembre es un mes difícil, eso no lo duda nadie. Dicen que el retorno de vacaciones cada vez hace más estragos en la salud de la gente obligando a contratar ayuda psicológica para resolver estos problemas.
Las grandes ciudades han tomado conciencia del problema y, como se ha conocido esta semana, varias urbes europeas -entre las que está Madrid- han instalado cuadernos de notas gigantes en plena calle donde los viandantes escriben sus penas y anhelos posvacacionales.

Nunca llegué a saber muy bien el por qué pero cuando van llegando los primeros días de septiembre aparece un ambiente enrarecido. De pequeño recuerdo que ese malestar que parece estar en el aire venía al ver en la tele los famosos anuncios de la vuelta al cole. Ahora me doy cuenta de que existe porque cada día aparecen noticias del estilo "aumentan los divorcios tras las vacaciones", "cada día más personas sufre de stress posvacacional" o "un 45 por ciento de los veraneantes de playa ha sido infiel a su pareja".

Además de todo esto, septiembre se caracteriza por ser el mes del año (junto a enero) en el que aparecen y proliferan los fascículos coleccionables. Ese momento en el cual los kioscos pasan a ser chiringuitos de venta de todo tipo de cosas y el espacio real que ocupan en la calle aumenta considerablemente.

Zapatos de colección en miniatura; abanicos decorativos; la casa de muñecas mediterránea, asturiana y bohemia; el palacio de princesas; bomberos de época en plomo; coleccionables para construir el helicóptero teledirigido de sus sueños; maquetas de barcos, trenes y aviones; cursos de idiomas, pintura, cocina y costura; reediciones de Heidi y Marco, Verano Azul y Vacaciones en el mar... ¡Qué sería de septiembre sin el fasciculario renovado para la ocasión año tras año!

Debo confesar que soy de esas personas que en este mes se pasan por el kiosco y se paran a mirar. Busco esos chollos de pocos euros que harán mi vida maravillosa. Un día quiero aprender italiano en 70 fascículos y al siguiente el arte de la acuarela sin caballete en 20 cómodas lecciones. Tengo todas las figuras de plomo en su vitrina de madera y la casa de muñecas ha sido asediada desde hace tiempo por el gato. He aprendido y olvidado la técnica de los bailes de salón y me he emocionado con las mejores óperas mientras estudiaba cocina práctica y mi sobrina veía el capítulo 378 de la colección de Heidi y Marco.

Y aquí estamos: nuevo septiembre y nuevos motivos para encontrar una idea para hacer la vida maravillosa en cómodos fascículos, porque... piénsenlo, ¿qué sentido tendría obtener toda la felicidad de una vez pudiéndola obtener en 80 entregas? Septiembre es un mes que tendrá muchas cosas por las que llorar, pero señores, un aplauso para el inventor de la oferta de lanzamiento.

Y al final no comprendo si el ambiente enrarecido será por el empacho del curso de cocina rápida del año pasado o la colección de marcos del mundo que ha llenado las paredes de mi apartamento. Tal vez fue la última infusión que me preparé con mis enseñanzas de plantas medicinales o que he dejado de relacionarme con el resto de la gente después de construirme por piezas mi robot multifunciones.

Cada día es más complicado escoger qué reloj lucir dentro de mi amplia colección. Hoy he escogido aquel de piel marrón que salió con la tercera entrega para pasear por esta bonita ciudad del este de Europa desde la que escribo este cuaderno en viaje en mi intento de huida del septiembre que está al llegar. Todo iba bien hasta que encontré un bloc de notas junto a un buzón de correos en el que alguien escribió S.O.S I need Holidays.
Septiembre es un mes difícil, eso no lo duda nadie...

miércoles, agosto 23, 2006

Cuando eche a rodar el balón...

La vida sigue igual peeeeero esta semana comienza la liga.
Son 39 jornadas de 10 partidos cada una. Un total de 390 partidos que darán un total de 35.100 minutos (aproximadamente) de fúbol... si es bueno o malo ya se verá.

Hace dos días apareció la noticia de que FORTA (empresa que gestiona los contenidos televisivos de las cadenas autonómicas) dejará de retransmitir los míticos partidos de los sábados por la noche. En su lugar, LA SEXTA será la encargada de emitir el partido correspondiente de cada jornada. Parece que volveremos a encontrarnos con Andrés Montes (Alias qué-pasa-salinas, tiki-taka y tiburón-puyol, entre otros grandes éxitos).

La historia este año parece que vuelve a repetirse. El Barça es muy bueno y los demás simplemente son (no se sabe si buenos o malos). Y sí, todos han gastado mucho dinero, pero la sonrisa de Ronaldinho y alguna genialidad de Eto´o parece que un año más pueden acabar marcando la diferencia.

Mientras tanto, en la trastienda del fútbol, se siguen sucediendo esas noticias que hacen que el periodismo deportivo de hoy a veces tenga un tinte rosa mezclado con amarillo chillón e incluso pueda derivar en un gris oscuro tirando a marrón. Fernando Torres se ha cortado el pelo, Ljumberg ha renovado su contrato con Calvin Klein para seguir anunciando calzoncillos y dicen que la imagen de Beckham cada vez se cotiza más a la baja en los mercados.

Dicen por ahí que la imagen de los equipos españoles debe exportarse al lejano oriente porque son países llenos de fanáticos. Puede que tengan razón porque resulta lo menos significativo encontrar al típico chino/japonés/tailandés/coreano (no sé muy bien diferenciarlos) armado con bufanda, camiseta, póster y trompeta atronadora gritando al jugador de sus amores.
¿Sabían ustedes que los chinos son tan fieles que no son seguidores de un equipo sino de un jugador en concreto? Dicen que es porque no entienden cómo se puede adorar a un grupo de personas a la vez... en otras palabras, fidelidad hasta el fin de los días.

Pues eso, que las giras asiáticas son algo habitual en verano y ya no es extraño encontrar al Cho Yung Dragons jugar contra el Sevilla. Pero no se crean todo lo que ven ni todo lo que les decimos. Juraría haber visto al mismo chino/japonés/tailandés/coreano animando un día al Atleti y al siguiente al Milán. Casi casi puedo garantizar que es el mismo.

Y aquí en España empieza la liga en una semana. La Federación Española de Fútbol ha puesto a entrenar a los árbitros tras tres meses de vacaciones porque estaban en baja forma. Por su parte los jugadores se preparan y los equipos tratan de cerrar los últimos fichajes. Las colecciones de cromos han vuelto y con ellos la nostalgia del sile y el nole.
En unos días la liga alza el telón. El Barça con nada que perder y los demás con todo por ganar. Como decía la canción "la vida sigue igual".

lunes, agosto 21, 2006

Des-Conexión

Según esas revistas que nadie lee y sin embargo siempre encuentra en la sala de espera del dentista, las vacaciones son un momento de desconexión, de relax físico y espiritual.
Desde hace unos cuantos meses me llevo preguntando cómo será la gente que escribe esos reportajes/ publireportajes/ hipnoticoreportajes... La verdad, no lo sé. Yo he intentado creermelo.
Sin embargo eso de la desconexión... como que no la controlo bien del todo. Realmente no se muy bien de qué debo desconectar y cuando creo que empiezo a saberlo me doy cuenta de que estoy de nuevo conectado. Pero no sea por dejar de intentarlo.
Me he apuntado a un gimnasio. Lo confieso. No tiene nada de raro. Según los últimos datos de la revista MEN´S HEALTH cuatro de cada nueve hombres de entre 18 y 35 años vamos regularmente a uno. Incluso la revista se lamenta porque dice que deberíamos ser más... (no te jode, si no de qué iban a sacar una revista que dice que los tíos tenemos que gastarnos unos 230 euros en el set básico de cuidado facial).
Pero cremas aparte (que eso a mi no me hace desconectar)... He probado lo de los balnearios urbanos. Esos donde salen pompas por todos los lados y el agua cae en mini cataratas. En esos lugares con atmósfera mezcla de incienso, vapor y humanidad todo el mundo cierra los ojos y se pierde entre burbujas. Yo lo he intentado, de verdad que sí, pero nada de nada.
Unas buenas vacaciones en Tailandia (1400 euros por persona) o en Sudáfrica (2300 eur) son la alternativa para relajar cuerpo y mente según el boletín informativo de una prestigiosa página web dedicada al turismo. Así mismo dicen que los jóvenes de menos de 40 somos los que más nos animamos a ver mundo y a viajar "a la aventura".
En medio de todos estos detalles no hay que olvidar que el Ministerio de Trabajo en colaboración con organismos internacionales han dado a luz hace bien poco el dato de que los españoles somos los peor pagados en relación con lo que trabajamos de toda Europa.
En definitiva... (aquí viene la conclusión que uno se plantea mientras mira por la ventana de su casa en pleno mes de agosto tras venir de trabajar) el relax según los redactores de esas revistas que nadie lee y sin embargo siempre encuentra en la sala de espera del dentista aparece tras cumplir los requisitos de ser joven, viajero-aventurero, amante de las pompas, no-español, gimnasta y poseedor de un neceser-caja fuerte.
Pero no quiero desanimarles. En La 2 (ese canal que a tantas personas ha ayudado a llevar mejor las pesadas horas de sobremesa) afirman con rotundidad que El Nepal es "el mejor sitio donde relajarse y separarse del mundo". Y yo me pregunto: ¿qué hará el monje nepalí cuando sufra de stress?
Reconozco que mis intereses han cambiado a lo largo del artículo (será que estoy fundido de intentar conectarme al mundo y desconectarme de éste). Ahora me pregunto cómo será la gente que escribe esos reportajes/publireportajes/hipnoticoreportajes en el lejano Nepal.

sábado, agosto 19, 2006

De periodista a viajero clandestino en una estación

Los comienzos son lo más difícil. Eso es lo que me repito a modo de consuelo cuando tengo que escribir alguna noticia para la radio en la que trabajo y el titular parece atragantarse seguido del subtítulo y la primera frase. Todo sería más sencillo si no existieran los comienzos. “Buenas tardes, aquí el artículo 572 de esta semana. Disfrútenlo”.

Reconozco que la culpa debe ser mía. Ya me dijeron mis maestros que el titular es lo último que se pone. Supongo que lo que pasa es que resulta difícil dejar lo mejor para el final. Desde pequeño he sido de esas personas que comían la aceituna rellena de tal manera que dejaban la anchoa para el final, algo que sin duda requería una cierta habilidad a la hora de acertar en los mordiscos. Si no lo han probado nunca debo recomendárselo. Las anchoas saben mucho mejor así.

Como explicaba, los comienzos son difíciles. Escribir aquí por vez primera no lo es menos. Me asaltan multitud de dudas. Ahí va la primera: ¿Quién es usted? Pero con eso poco resolveríamos. Mejor aún ¿por qué ha entrado aquí?. Y si ya entramos de lleno en el mar de preguntas: ¿le interesará esto que escribo?, ¿qué pensará tras leerlo?, ¿hasta qué punto tiene sentido?...

La creación de este blog ha sido rápida, fruto de la envidia sana que me dió una compañera del trabajo al hablarme de que escribía asiduamente uno relacionado con el fetichismo y los zapatos (que por supuesto recomiendo leer en este mismo portal).
Esa misma tarde me decidí a crear este espacio para poder contar algunas cosas que pasan en la vida de un joven periodista.

Así que a golpe de tecla aquí estamos y, como nunca fueron de mi agrado los comienzos, simplemente diré que aquí comienza este viaje. La próxima vez que nos leamos sobrarán presentaciones.

¿Por qué cuadernos en viaje?

Porque considero la vida un viaje de tiempo incierto y ánimo cambiante. Un viaje en el que, en ocasiones, algunas personas creen haber perdido el rumbo y otras buscan consuelo pensando que saben hacia dónde van.

Porque a fin de cuentas todos escribimos nuestros cuadernos de bitácora día tras día. Infinitas historias que comienzan y pueden no acabar nunca. Pensamientos en una estación de metro, en la cama antes de dormir o en cualquier circunstancia en la que el tedio cobra presencia sin previo aviso.

Estos son los cuadernos en un viaje que no recuerdo a ciencia cierta dónde comenzó y, por supuesto, no se dónde acabará...